domingo, 13 de noviembre de 2016

Esta vez el personaje soy yo.


Cansada, pero vengo a escribir porque me lo debo, porque en el fondo lo deseo, porque en todas mis facetas me hace falta. Reflexión y concentración, como elementos necesarios, como pilares fundamentales junto a esas dos grandes palabras: acción y perseverancia. Me he cansado de la inacción, de la inactividad, del letargo, del estado latente, de ser potencialmente. Ahora quiero ser. Ser de verdad. Ser sin esperas, sin pegas, con ganas y todo lo que vendrá detrás. Todas esas complicaciones, complejidades, consternaciones, conciliaciones. Con todo. Y con todos los que vengan. Ellos, los desconocidos con los que tan bien congenio, aunque todavía no lo sepa. Y con todas las que vengan, las facetas en las que descubrir un nuevo ingenio o las ideas en las que desenterrar algún olvido y brillar durante un ratito, cual lucecilla inagotable, como este candil que es mi pecho, a veces.

Y narrar, narrar la vida, narrar todo lo que pasará, lo que pasó y lo que nunca va a suceder, salvo en mi imaginación. Y crecer de nuevo esa creencia en mí, sin más potencialidades que la de ser continua, constante y activamente todo lo que desee, todo lo que me dicte mi propia visión


Y ver, tras un largo día y unos ojos cansados, que me aproximo.

3 comentarios:

  1. Y poetizar, poetizar la vida, poetizar todo lo que pasará, lo que pasó y lo que nunca va a suceder...

    ResponderEliminar
  2. Vivir la vida y no verla pasar, eso es lo más importante.

    Salud y mucho ánimo!

    ResponderEliminar
  3. Que cada letra sea un latido donde puedas vivir a pleno la vida... Un beso enorme

    ResponderEliminar